O como narices se escriba.
No se puede salir por la noche. Nunca se pudo, en realidad.
Porque los bares "de copas" (salvo honrosas excepciones) mantienen los infernales axiomas de siempre:
a) Poner música "de moda" (habitualmente mala), y encima de manera repetitiva, aunque en realidad la gente prefiera música "de verdad".
b) Hacer que encima suene horrendo por usar unos equipos de música inadecuados y/o estropeados (distorsión máxima, dinámica nula)
(El apartado c) Garrafón no puedo dar fe de ello pues no soy habitual de bebidas destiladas).
Ayer mismo lo pude comprobar de primera mano (normalmente no tengo muchas ocasiones de hacerlo, seamos sinceros :-))
El caso es que ahora una de las modas es el puñetero Reguetón (punnn, pachún pan pun, pachún pan pun, pachún pan pun...). Y venga toda la noche con lo mismo.
Y lo que es peor, empieza a infectar todos los estilos: aflamencado/reguetón por ejemplo. Y a destruir clásicos tradionales con deleznables versiones actualizadas: "remezclas" modernas, un sacrilegio en sí mismas, que ahora las hacen con un fondo Reguetón.
En fin, una tortura para los oídos y para cualquier persona honrada. Como todas las cosas, en exceso agobia. Y si encima el exceso es de algo malo, peor.
Pero si es que nos queda mucho más cerca Londres...
Mostrando entradas con la etiqueta reguetón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reguetón. Mostrar todas las entradas
viernes, 29 de junio de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)